Me encanta comer y así que tengo una excusa cualquiera disgusto en cualquiera de sus variedades y tamaños, preocupación por leve que sea ( esperar a saber la puerta de embarque ) , emoción positiva o negativa grande o pequeña ; me produce tal desazón que me como cualquier cosa que tenga delante.Si estoy en casa se me da por cocinar... y luego comerme todo lo que haya hecho.
Recuerdo una vez que tuve que ir al hospital porque en mi ansia por probar una tarta de ciruelas recién horneada me quemé las pestañas e inmediatamente después las ¡lentillas! así que estuve ciego prácticamente un mes de mi sucia y asquerosa vida .